“Shelter in Place” o “protejerse ‘pa’ dentro”. Respuestas a las amenazas nucleares de Corea del Norte en Guam.

Por David Atienza de Frutos en Guam el 17 de Abril de 2013

Ayer mis hijos vinieron del colegio con un folleto informativo de cómo protegerse ante la explosión de una bomba nuclear, de una amenaza química o de una biológica, pues desde hace varios días estamos en “alerta amarilla”. Además de los consejos varios que son muy interesantes, lo que más me gustó fue esta foto…

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Se nos recomienda que si se activa la alerta roja y suenan las sirenas, ya preparadas en las oficinas de los alcaldes de cada pueblo, nos “protejamos ‘pa’ dentro” cerrando todas las ventanas, aires acondicionados y demás artilugios y agujeros que nos conecten con el exterior. Aislados del peligro.

De alguna manera esta violencia se asemeja a un virus y los virus a la violencia indiscriminada y esta a la violencia que produce el deseo mimético. Frente al desarrollo tecnológico de un armamento capaz de eliminar desde un satélite a una mosca que vuela por la noche sobre un viñedo de uvas tintas, el terror apuesta por las armas que no discriminan y así cumple su objetivo. El miedo que provocan se enraíza más en el miedo que tenemos a la violencia mimética, indiscriminada y contagiosa que en su capacidad destructiva real que evidentemente no es pequeña. Los virus no visten uniforme, ni tienen rangos, ni obedecen a nadie al igual que la radioactividad así que lo que podemos hacer para protegernos es escondernos y aislarnos. Curioso ¿no?, porque al final mucha gente vive así, “protegida” o lo que es lo mismo, “sola”. El miedo originario a la violencia es ya una violencia que destruye lo social y que impide la comunión y por lo tanto el amor.

En mi opinión la soledad y el aislamiento es la respuesta que muchos hombres y mujeres dan hoy a la vida pues la vida se desarrolla hoy en un escenario violento. O te escondes o devuelves el puñetazo, no parece haber mas respuestas. Y sin embargo, la única respuesta que puede acabar con la violencia es vivir sin miedo pase lo que pase; abrir las puertas y ventanas, y al final si hay que morir que sea mirando al Océano y no plastificado en el baño de tu casa.

 

Duelo al sol en Corea. Una breve nota desde Guam.

Por David Atienza. Guam, 3 de abril de 2013.

Desde hace unas semanas el mundo esta pendiente del duelo de las dos Coreas al estilo del mas puro del Espagueti Western. Los hermanos del norte y del sur se miran a los ojos como Terence Hill y Henry Fonda en Mi nombre es ninguno o Clint Eastwood  y Lee van Cliff en El bueno, el malo y el feo.

Cuando era niño, y todavía hoy, me encantaba ver los duelos del los vaqueros mirándose a los ojos con las manos cerca de las pistolas atentos a cada movimiento del doble, esperando a que el otro sacara primero. Nunca entendí por qué esperaban tanto: ¿quizás sería, pensaba yo, para mantener la tensión dramática y ponernos nerviosos? Pero no, el problema era más serio, pues el primero en desenfundar la pistola sería posiblemente acusado de asesinato y colgado por criminal. Solo se podía matar en defensa propia, es decir, atacar defendiéndose.

En los duelos los dos enemigos se hacen uno, se miran en un espejo convirtiéndose en gemelos. Ya no hay diferencias entre ninguno de los dos y los dos se defienden. Justifican su violencia en la vida, en la justicia, en el honor y en la defensa de la libertad. Al llegar a este nivel de tensión, cualquier movimiento puede ser interpretado como una amenaza y se ralentizan los gestos, se observan los unos a los otros al detalle mientras se hacen conjeturas de lo que significa cada mueca. Ya no hay marcha atrás sino una huida adelante y tal y como defiende Girard –Clausewitz en los Extremos- este aspecto del duelo puede generar una escalada violenta incontrolable que puede arrastrarnos a todos.

Mientras, a los lados de las calles, los pueblerinos observan anonadados a los duelistas ya duales -gemelos-, sin poder abandonar la escena, aún sabiendo que una bala perdida podría matarlos. Sin embargo, la atracción es tan intensa y absoluta que allí se quedan, o quizás es que no tienen a donde ir. Algunos sacarán provecho de los despojos: la funeraria tendrá trabajo, el periodista local escribirá una columna que todos leerán y quizás escriba su primera novela, y el Sheriff justificará su paga, pero todos tendrán algo que contar. Bueno no todos, los que mueran ese día ya no contaran nada más.

En Guam lo vivimos de esta manera. Ya nos han mencionado varias veces como objetivo de las bombas nucleares, pero como los del pueblo que miran el duelo pensando que las balas no les llegaran a ellos, seguimos aquí, sin abandonar la escena. Es seguro que uno de los duelistas morirá si se sacan las pistolas, pero también es seguro que muchos del pueblo también, pues esta vez no son ya balas de revolver, sino cabezas nucleares las que serán desenfundadas. No me preocupa mucho morir de un bombazo nuclear, sobre todo después de la Pascua de Resurrección, pero lo que si me preocupa es el no poder enterarme de quien desenfundo primero. Eso sí, seguro que el que gane la guerra y sobreviva escribirá en sus libros de historia que fue el otro y todos asentiremos.

‘Lost in translation’ o el arte de crear Chivos Expiatorios

Por David Atienza de Frutos el 27 de febrero de 2013

Muchos jóvenes Chamorros de Guam tiemblan al oír el nombre de José Quiroga y Losada, el Tirano, prototipo de conquistador español que vino a las Marianas a servir en la guarnición militar durante el establecimiento de la misión en estas islas. Quiroga organizo la heterogénea milicia de cristianos y completó la pacificación y la reducción a pueblos de las islas. Sin duda actuó con disciplina militar como un soldado que era pero también fue un hombre que se dejó guiar por una profunda Fe, una Fe propia de finales del siglo XVII. Los jesuitas coetáneo a él le admiraron y loaron su integridad, misericordia y justicia; sin embargo, los historiadores anglos de hoy le han concedido el titulo de ‘el Tirano’. ¿Cómo es esto posible? Veámos como se re-escribe la historia y sirva de muestra un botón.

En el Reporte Anual jesuita del ano 1684 a 1685 escrito por el Padre Gerardo Bowens encontramos el relato de la revuelta del jefe indígena Yura o Yula de agosto de 1684. Este levantamiento golpeó la misión cuando Quiroga, Sargento Mayor de las tropas en esos años, se encontraba atrapado en la Isla de Saipán que se encuentra aproximadamente a unos 180 kilómetros al norte de Guam, sin poder regresar y pensando que toda la misión de Guam había sido pasada a cuchillo. En un momento del relato el Padre Bowens escribe lo siguiente:

“[Quiroga] Amenazó a la india no hiciese ruido mas ella comenzó a dar voces diciendo que allí estaban los soldados. Pudo el Sargento Mayor hacer en los indios gran destrozo quitando la vida a más de doscientos hombres, que no obstante las voces no acabaron de despertar, pero movido de piedad y con deseo de ejecutar su primer intento [tomar un rehén importante para forzar a los indígenas a llevarles en barcos a la isla de Guam] los perdonó contentándose con llegar a casa de un principal a quien prendió y con el otros cinco.” 

Levesque, un historiador canadiense, bien conocido por su monumental trabajo de traducción al inglés de documentos coloniales españoles sobre las Marianas, tradujo el párrafo previo de la siguiente manera:

“He threaten the Indian woman against making any noise but she started yelling that the soldiers had come; the Sergeant-Mayor cause havoc among the Indians killing more than 200 men, who, notwithstanding the vociferation of his guide, did not wake up; however, moved to pity and wishing to carry into effect his primary object, he pardoned the rest as he reached the house of a chieftain whom arrested together with five others”  (see Levesque Vol.8 p.354)

Sin embargo, la traducción debía haber sido la siguiente:

He [Quiroga] threatened the Chamorro woman not to make any noise, but she started yelling that the soldiers had come. The Sergeant-Mayor could have caused havoc among the local people, killing more than 200 men who, notwithstanding the shouts of his guide, did not wake up; however, moved to pity and wishing to carry into effect his primary object, he pardoned them as he reached the house of a chieftain whom he arrested together with five others.

La diferencia, para los que no lean inglés, es que al final en la traducción inglesa Quiroga mató a mas de 200 hombres mientras dormían, cuando la verdad es que podría haberlo hecho pero les perdonó, tal y como cuenta el padre Bowens en el documento original. El año pasado, otro historiador investigando sobre Quiroga acudió a las fuentes traducidas por Levesque y escribió una breve biografía sobre el ‘Tirano’ que cuelgan en internet en la Guampedia diciendo lo siguiente:

“Upon reaching her village with Quiroga and his force, the woman cried out, leading Quiroga to cause “havoc among the Indians” killing more than 200 men, many apparently while they slept (men, “who not withstanding the vociferation of his guide, did not wake up”).”

La Guampedia es una fuente popular que usan los niños y no tan niños en Guam para hacer sus trabajos e investigaciones, así que mi hija en la escuela descubre que ese español de Galicia, al que loaban los primeros misioneros, era un asesino cobarde.

Este es un breve ejemplo de cómo se ha construido la Leyenda Negra española en las Marianas, pero hay muchos más. Yo no trato aquí de justificar la violencia que en muchos casos  acompañó tristemente a las misiones, sino de comprender como se generan procesos victimarios y se manipula la historia, si es necesario, para ajustarse a los mismos. Ahora mi duda es: ¿Es este un error inconsciente de Levesque o hay una intención clara detrás de esta traducción? En ambos casos queda manifiesto que Quiroga es culpable del mal y de la violencia de un proceso histórico traumático. Ya tenemos un Chivo Expiatorio y gracias a Dios no es hijo de la nueva potencia colonial: EEUU. ¡Qué curioso!