Las cosas ocultas, nº 4

Novedades sobre René Girard y la teoría mimética.

El 11 de mayo, en el CEU “Cardenal Herrara”, campus de Castellón” tendrá lugar la mesa redonda titulada “¿Por qué son violentas las religiones? Una introducción al pensamiento de René Girard” en la que participarán Ángel Barahona, David García-Ramos y Bosco Corrales, auspiciada por la Universidad CEU “Cardenal Herrera” y la asociación Xiphias Gladius. Este es el cartel:

Cartel ¿Por qué son

La revista Anthropoetics, dirigida por Eric Gans, publica un número en homenaje a René Girard, en el que participan autores como Jean-Pierre Dupuy (con un texto leído en la Memorial  en Stanford), Trevor C. Merrill o Andrew Bartlett, entre otros. Se puede consultar en este enlace.

Otro homenaje, esta vez de la revista Universitas Philosophica, que nos remite nuestro colega Roberto Solarte. Aquí tenéis la convocatoria completa: convocatoria Universita Philosophica.

Además, sigue abierto el call for papers del COV&R de este año, en Australia. Aquí podréis encontrar toda la información: COV&R Australia 2016, en la Australian Catholic University. Nosotros estaremos presentes con una comnicación sobre identidad y narraciones victimarias. ¡Nos vemos en Melbourne!

FTP3954-_Religion_And_Violence_Conference

Anuncios

Las cosas ocultas nº. 3

Ha pasado algo de tiempo y muchas cosas que deberían haberse comentado. Pedimos disculpas a los fieles lectores que tenemos. Uno casi desiste ante el ruido blanco, el ruido de fondo de las redes sociales, informativas, políticas. Decir algo aquí resulta miméticamente indiferente: será copiado, imitado, tuiteado, shareado, mareado. En el mejor de los silencios caerá en el olvido, en el silencio virtual en algún desconocido servidor en los USA. Podríamos, por ejemplo, haber hablado de la existencia pacífica de dos Papas, de sus diferencias y de su unidad, de su ausencia de rivalidad y del “democrático” sistema de elección papal; de la muerte de Chávez y su inmediata mistificación, de las leyendas que se van elaborando en torno a su figura, de la vacilación de sus sucesores, inconscientemente sabedores de que la divinización de los reyes ya no funciona, que la secularización ha traído el fracaso de todos los mecanismos de salvaguarda del orden que ofrecían las religiones, pero sin saber cómo librarse de ellas –sin dejar que los muertos se ocupen de los muertos–; de la falla que recibió el indulto por no quemar los símbolos de una religión o sistema de creencias; del rumbo de la política en la Europa del euro. La enumeración podría seguir. Casi cada día la Teoría Mimética ofrece claves hermenéuticas para interpretar la realidad, para devolver a la realidad su peso real, para descubrir que tras tanta apariencia se esconde la misma verdad: una suerte de teoría unificada de lo humano.

No obstante, vamos allá con algunas noticias que esperamos sean de vuestro interés: 

El número 1 de la revista, ya está cerrado con el siguiente índice:

Introducción, David Garcia-Ramos Gallego

Autor invitado

La crisis y lo sagrado, Jean-Pierre Dupuy

Monográfico: políticas girardianas

Habiter la distance. La democratie anti-mimetique de Rousseau, Stéphane Vinolo

A esfera política: entre o desejo de poder e a violencia, Marcio Meruje

La influencia de lo sacrificial en la política moderna, Juan Antonio Horrach

La política por-venir: una nota sobre el pesimismo girardiano, David García-Ramos

Revista de libros

La violencia del amor, por Eduardo Ortiz

Achever Girard: una lectura política de Achever Clausewitz, por Domingo González

En cuanto esté disponible gratuitamente en nuestra web os lo comunicaremos. Con la publicación de este número os dejamos aquí el call for papers del siguiente volumen coordinado por Desiderio Parrilla: 

Geometrías del deseo (2012)es el libro más reciente de René Girard, uno de los antropólogos más innovadores. La piedra angular de su teoría, el deseo mimético –el que es orientado siempre por aquello que desean los otros–, permanece firme como elemento de comprensión para el indescifrable caos moderno. En un mundo secular sin dioses los sujetos a adorar se encuentran entre los propios hombres. La obra de Girard cobra especial importancia para entender las relaciones sociales y amorosas, pero también abarca la antropología, la psiquiatría, la economía, la sociología, la historia. Con ocasión de esta publicación proponemos un número genérico para estudiar la teoría mimética y convertirla en criterio de juicio para analizar nuestro pasado, comprender nuestro presente y prever –en la medida de lo posible- nuestro futuro.

Los artículos podrán centrarse, aunque no necesariamente, a las siguientes problemáticas:

– Análisis desde la teoría mimética de algún fenómeno cultural contemporáneo.

– Sacrificio y violencia en las sociedades primitivas.

– René Girard, filosofía y teoría mimética.

– Mímesis: ¿amor contra deseo?

– Las implicaciones teológicas de la teoría mimética.

– Literatura y mímesis.

– Mímesis y ciencia positiva (historia, psiquiatría, etología, economía, política, etc.)

Ya es posible disfrutar el pasado encuentro de Xiphias Gladius en Valencia el 31 de mayo de 2012: 

Imagehttp://www.youtube.com/watch?v=jHdHWv9oj4A

Con más tiempo estamos preparando una reseña de la colección que publican Imitatio y la Michigan State University Press: Studies in Violencia, Mimesis and Culture Series, que amablemente nos va haciendo llegar el profesor William A. Johnsen. Y algunas otras noticias. 

Las cosas ocultas, nº2

Comenzaremos este post, segundo de la serie, pidiendo disculpas. Teníamos la intención de tener una mayor frecuencia. Era una buena intención. Como suele decirse “de buenas intenciones está el mundo lleno”. A René Girard siempre le ha gustado indagar y escuchar las sentencias populares. Hay en ellas, en todo el poderoso remanso de tradiciones orales, una sabiduría hermana de la de los mitos. Barthes en sus Mitologías –un libro que por su estructura, por cierto, parece un blog– define mito, en primer lugar, como habla. Lo que uno dice a otro. No vamos a comentar a Barhes, quede tranquilo el lector. Pero queda ya trazada la conexión entre refranero y mito que cualquier lector atento de Girard considerará provechosa.

Sí nos gustaría, mucho más, hablar de esas “buenas intenciones” que parecen llenar el mundo. En realidad el refrán habla de las buenas intenciones que llenan el infierno frente a las buenas obras que encontramos en el cielo. A aquellos a los que les pareció correcta la primera versión (la que se refiere al mundo y no al infierno), nuestro más sincero pésame: ya han perdido ustedes el hilo de esa tradición oral, y con ella toda su sabiduría. Oyen campanas pero no saben de dónde vienen –no se ofendan, nos contamos entre ustedes–. Aquellos que enseguida han recuperado y reescrito sobre nuestra versión la correcta que habla del infierno y del cielo, ya saben que la tradición está perdida porque muchos toman sus intervenciones tradicionales como rasgo de excentricidad y exotismo. Son ustedes lo otro de estos pobres ignorantes que diría Lévinas. Ya están pasados de moda. Además, hablando del cielo y del infierno, cómo se les ocurre. Trentinos, que son ustedes unos trentinos.

Sin embargo, en el desplazamiento semántico y simbólico que se produce en el paso de una a otra versión –en el paso de infierno a mundo– se potencia una figura que en el original estaba sólo apuntada: la ironía. Quien afirma que “de buenas intenciones está el mundo lleno” ha de afirmarlo con sorna, con ironía, pillando a contrapié a su oponente, perdón, a su interlocutor. Y no solo porque haya de mirar con cinismo este mundo –tanto como para ponerlo en lugar del infierno– sino porque al decirlo está revelando una verdad con más fuerza que si lo dijera a las claras. No otra cosa hace Cervantes que exponer la verdad monda y desnuda al lector, si hemos de creer la lectura del profesor Cesáreo Bandera. Y no en vano es considerado maestro de ironía –maestría que, irónicamente, le ha valido un número elevado de inteligentes “malintérpretes”  de su obra–.

¿Qué nos revela esta frase, este refrán mutilado, este resto de sabiduría oral? Que las buenas intenciones no son más que apariencia. Que esa apariencia es copiada con desidia y sin verdadero interés –pero con cierta apasionada… apariencia de pasión–. Que esa apariencia, esa intención no realizada, es siempre pavoneo entre rivales. Mostramos nuestras buenas intenciones como el pavo muestra su cola multicolor: con la misma finalidad de seducir. Seducir no a nuestro objeto de deseo, sino a nuestro rival. Por eso el mundo está lleno de buenas intenciones: se propagan con una inercia propia del vacío –ya saben ustedes que el éter en el vacío interestelar, no hay resistencia que frene una aceleración constante [esto da para otro post más científico]–, no cuestan nada –un buen amigo decía que hablar era gratis–, pero no tienen ningún peso óntico –o precisamente por eso–.

Mientras que las obras sí que pesan. Son amores. El peso específico del hombre es el peso del amor. Las obras nos exponen a la violencia. Concretan en Vida lo que las intenciones y razones dejan volar, evanescentes, sobre nuestras existencias. Propician la posibilidad del sacrificio. Nos exponen –insistimos–. Si obro concedo al otro la posibilidad de responderme. Si obro, empiezo, comienzo, creo. Obrar y crear son la misma cosa. El hombre al actuar toma condición divina o, más bien, humana, plenamente humana. Y si no que se lo pregunten a los inklings o a Hannah Arendt: el hombre al obrar, definitivamente nace. 

Nos repite últimamente un querido colego eso de “hay que hacer cosas, lo importante es que hagamos cosas”. Es evidente para él y para nosotros que no nos referimos a este afán acreditativo y sexienal –perdón– que corrompe lo que de puro quedaba en la universidad –que, cierto es, no era mucho–. Hacer como perficio, llevar a cabo algo. Sacarlo a la luz decía Miguel Ángel de sus bloques de mármol, fenomenólogo avant la lettre. 

Esta y no otra es la labor de desgaste, de pulido y de desmontaje que ha llevado a cabo René Girard con su obra. Una obra que más que una buena intención tiene la virtud de haber contribuido a la intuición de esas cosas ocultas bajo toda la amalgama de todas nuestras buenas intenciones ocupadas en tapar la verdad. Sabiendo, eso sí, como el Aquinate, que al final de nuestra vita activa nos espera una vita contemplativa: contemplar la verdad, la Vida que nos hemos pasado re-buscando largamente todo ese tiempo. 

* [¿No era esta una serie de noticias sobre la Teoría Mimética? Sí, y pido de nuevo disculpas, anudando así principio y final de este post ya demasiado largo. Atentos al siguiente post, ese sí, lleno de noticias, que haberlas las ha habido] 

Las cosas ocultas, nº1

Por David García-Ramos Gallego.

Si hay algo que caracteriza al ser humano es su capacidad de fascinación ante las cosas nuevas. Tal es esta que busca siempre lo nuevo, se deja fascinar por la novedad y ama la revolución como la posibilidad de comenzar de nuevo. Y así las rupturas, las revoluciones y las guerras, las conquistas, las fundaciones y las colonias son siempre aperturas a lo nuevo. No obstante, si miramos la historia, la cualidad de lo nuevo se agota con una sospechosa prontitud: todo ha de cambiar para que nada cambie, como decía don Fabrizio di Lampedusa en Il Gattopardo: “Se vogliamo che tutto rimanga come è, bisogna che tutto cambi”.

No deja de ser otra forma de decir que la novedad, por lo general, engaña. Que no hay nada nuevo bajo el sol, que nuestras más íntimas motivaciones vienen ya de fuera, del Otro. En realidad, esta es una de los presupuestos fundamentales de la Teoría Mimética, si uno la entiende sin prejuicios románticos: no somos nada originales. Y, sin embargo, hay quien vino a hacer nuevas todas las cosas. ¿Tiene algún sentido querer hacer algo –ya no todo– nuevo, si todo es ya siempre lo mismo? Sí. Todas las culturas tienen mitos de renovación, asociados a lo vegetal, a lo animal, a los ciclos de fertilidad, a los muertos y a los nacidos. La cultura de la muerte es anti-humana no sólo porque lo diga Roma, sino por ir contra lo que de esencial tiene toda cultura humana: la preservación, a través de la renovación, de los ritos, de las instituciones, de la propia humanidad. Cuando hoy comprobamos que todos estos recursos han dejado de funcionar y que, cada vez más, nos sumergimos en la espiral de lo mismo, de la indiferenciación, es fácil tirar la toalla: ese nada nuevo hay bajo el sol se transforma en un nihil-ismo. Ante la falta absoluta de renovaciones existenciales, nos arrojamos a la fiesta de lo nuevo bajo la advocación que tiene en nuestros días: lo moderno.

Y aún así hemos decidido renovarnos: estrenamos nueva web –que ha estado en pruebas a lo largo de los meses de agosto y septiembre–: www.xiphiasgladius.es (redirigida desde el dominio .org), donde podrás encontrar toda la información que quieras e interesantes enlaces a otros contenidos relacionados con la Teoría Mimética, con la violencia y su siempre difícil relación con lo religioso.

Dentro de un mes y medio, hacia finales de noviembre o principios de diciembre, está prevista la publicación del número 1 de la Revista Xiphias Gladius de Estudios Interculturales, con el que esperamos consolidar la revista (tras la aparición del simbólico número 0). Desde aquí queremos agradecer al consejo editorial internacional, recién constituido, su amabilidad al acceder a asesorar y apadrinar este proyecto a partir de ahora. El trabajo del consejo de redacción y de los editores de los respectivos números pretende solo mantener encendido este compromiso. Esperamos que la novedad de este proyecto no se agote antes de haber nacido y que todos los lectores puedan sugerir, proponer y, por supuesto, presentar su propios trabajos a evaluación.

Una noticia más, aunque no la menos importante: fruto del trabajo del último año, han salido ya publicadas las conferencias de Girard en la Biblioteca Nacional de París, en lo que sería una perfecta introducción al pensamiento de Girard. La traducción ha sido realizada por Clara Bonet Ponce, una de las participantes en el seminario que durante el año pasado en Valencia rindió homenaje al 50 aniversario de la publicación de Mentira romántica y verdad novelesca. La revisión del texto traducido la han llevado a cabo David García-Ramos y Ángel J. Barahona. Este último, además, ha firmado una breve introducción que se puede leer aquí gracias a la amabilidad de Ediciones Encuentro.

ImagenDesde Xiphias Gladius esperamos poder publicar semanalmente una reseña de lo que sucede tanto en y desde nuestra asociación, como de las noticias “girardianas” y miméticas internacionales y más locales, sobre la violencia y sus vericuetos y la religión y sus razones. Nuestra intención es abrir una ventana, más o menos internacional, al desarrollo y difusión que está teniendo la Teoría Mimética en estos últimos años para su difusión en el ámbito hispano. Para ello hemos habilitado también una cuenta de Twitter (@XiphiasG) en la que podréis seguirnos a diario las noticias de interés para las cuestiones que aquí nos suelen ir ocupando.